Una temporada está llena de partidos de todos los tipos, y el de ayer fue uno de esos días en los que tiramos de oficio y conseguimos sacar los 3 puntos en un partido donde no estuvimos muy inspirados.
Una nueva jornada en casa en la que volvemos a celebrar con nuestra afición una victoria, pero que no fue ni mucho menos fácil.
Sabíamos que los visitantes, el equipo filial de FS VivoCuenca, eran un equipo que juega mucho mejor de lo que refleja su situación en mitad de la tabla. Los conquenses mostraron valentía durante los 40 minutos, jugando de portero-jugador desde el principio, para explotar su juventud y el talento de sus piezas.
Los nuestros quisieron llevar el peso con el balón cuando no nos tocaba defender la inferioridad, y más aún fue cuando VivoCuenca se adelantó en una transición.
En ese momento volvió a emerger Gabri y en dos minutos daba la vuelta al marcador. Primero clavaba un zurdazo en la escuadra en un saque de banda y después, en jugada, aprovechaba un bloqueo de Mario para hacer un potente tiro raso y marcar el definitivo 2-1 antes del descanso.
Hubo tensión y emoción hasta el final, pero el luminoso no se movió más, y nos sirvió para cosechar la undécima victoria de la temporada.